Factor Maya

  Calendario Maya Tzolkin Galactico

                                                                                       CALENDARIO TZOLKIN

Los Mayas, sincronizadores galácticos, nos legaron un sistema complejo: el Tzolkin

 

Este calendario sagrado maya, según el cual elegían días propicios para sembrar o cosechar, nombraban a sus habitantes y realizaban rituales, entre otros usos, les permitía y nos permitirá administrar el tiempo de forma sabia, con el respaldo de conocimientos milenarios e investigaciones secretas de las órbitas del Sol, la luna, la tierra, Marte y Venus, entre otros astros. Este calendario posee 260 días, por lo que no es un calendario solar, sino un manual de tiempo que combina patrones que rigen la vida en cualquier forma. Tzolkin, es un nombre en Maya que menciona “la distribución de los días” (TZOL: Orden, KIN: Días). Este calendario o sincronizador galáctico es siempre eterno y su forma o plantilla es una estructura armónica que representa el tiempo natural.

Utilizando este calendario acompañamos a la naturaleza en su flujo evolutivo y ella nos acompaña a nosotros. Respetando este flujo de energía accedemos a la ley del mínimo esfuerzo, que significa con el menor uso de energía obtener el mayor y mejor resultado. Los mayas siempre se fijaban en el movimiento de la luna. Nunca sembraban cuando era tiempo donde se debía cosechar, siempre se fijaban las características de cada luna para saber que hacer. El calendario gregoriano es un instrumento totalmente desincronizado, pues su uso contempla una plantilla de 12 meses, con meses de 31, 30, 29 y 28 días según el mes. En esa irregularidad de días entra el movimiento lunar de 28 días en una plantilla de 30, mezclando parte de dos lunas en un mismo mes, amén de que ningún día tiene de por sí un significado en especial, puesto que si no es una fecha importante para nosotros, su uso es estrictamente comercial. El calendario gregoriano usa plantillas irregulares que distorsionan el tiempo, quedándose solamente en la tercera dimensión, atrapados por el ego, en una energía 12/60 (12 meses con horas de 60 minutos) usada solamente para trabajar y ser productivo. Esto sólo crea desincronización con el tiempo natural y el ser multidimensional que somos nosotros y nuestro querido planeta.

La importancia de sincronizarse con la 4ta Dimensión
Este sincronizador galáctico nos permite acceder a la cuarta dimensión, el tiempo, el aquí y ahora, para ascender a las quinta dimensión, donde no hay dualidad. El calendario Maya nos permite entender que cada día tiene un sentido y energías características. Conociendo esas energías podemos acceder a otras dimensiones, actuando en el día a día conforme la naturaleza lo permite o favorece. Cada día tiene fuerzas destino, guías, análogas, ocultas y antípodas, sabiendo como utilizarlas según sus cualidades y sus acciones nos favorecemos pues vamos en la dirección que estas van. También cada uno de nosotros somos una de esas energías que sabiendo como reconocernos nunca vamos a ir en contra de nuestra naturaleza. El calendario Maya nos permite saber que energía somos nosotros, cuál es el don con el que contamos y cuáles las energías análogas y ocultas que nos favorecen y de esta manera podemos crecer según las energías antípodas o desafío.

Desde el punto de vista del calendario Maya nosotros somos el cuerpo celular del planeta, si mi información energética y genética dice por ejemplo que soy una célula del hígado del planeta y yo trato de ser otra cosa, estoy yendo contra mi propia naturaleza eso me frustra y me hace sentir mal, sin comprender el por qué. Cuando me sincronizo con mi propia naturaleza y actúo desde ese punto voy siempre a favor de lo que tengo que ser y no de lo que se supone debería ser. También al saber que yo soy una célula del cuerpo planetario comparto con otros seres la misma información lo cual me permite acceder a un trabajo más participativo y comunitario conformando así un órgano de este planeta con una función especifica, de esta manera cumplo como mi misión planetaria

El Tzolkin es la base de la cuenta sagrada de 260 días de los mayas clásicos.
En su representación gráfica, el Tzolkin es una tabla de 20 filas y 13 columnas que dan un total de 260 combinaciones o casillas.

En la figura anterior del Tzolkin, los números decimales indican el número de kin o casilla, y esta numeración inicia arriba a la izquierda, desciende hasta el sello del Sol, el número 20, y continúa arriba otra vez, recorriendo todas las 13 columnas de arriba abajo y de izquierda a derecha.

La última casilla es entonces la 260. Por otra parte, cada casilla está codificada también por un número escrito en este caso en la notación matemática de los mayas, que es la notación de punto y barra (el punto vale una unidad, y la barra vale cinco unidades; por ejemplo, el 7 es una barra con dos puntos encima). Estos números crean secuencias del 1 al 13, o sea, desde un punto (el 1) hasta dos barras y tres puntos (el 13). Igual que la numeración de las casillas, estas secuencias del 1 al 13 empiezan arriba a la izquierda y recorren el Tzolkin de arriba abajo y de izquierda a derecha. En total hay 20 de estas secuencias; cada una de estas secuencias se llama “onda encantada”, un término que analizaremos en la siguiente sección. Regresando al tema de los números 13 y 20, hay que mencionar que estos se refieren a la frecuencia 13:20, es decir, el juego de dos cantidades, el 20 y el 13, que en sus distintas combinaciones y dinámicas constituyen el orden sincrónico (la cuarta dimensión), que a su vez determinan la realidad de la tercera dimensión (incluyendo la vida). Para ayudarnos a comprender esto, los 20 números se representan icónicamente mediante 20 figuras llamadas “los 20 sellos solares” (que podemos ver en la figura anterior como una columna del lado izquierdo), y por los denominados 13 tonos de la creación (ver más adelante).

Cada una de las 260 combinaciones de estas cantidades es la codificación de una unidad sincrónica de tiempo (por ejemplo un día), el minuto NET (en la Ley del Tiempo, NET es el Tiempo Noosférico de la Tierra), en términos de un “sello” y un “tono”. Los dos ciclos del año solar de 365 días y del Tzolkin de 260 días coinciden cada 52 años solares para formar un año NET. Esto significa que en un año NET ¡hay 18,980 kines (días) diferentes!

El Tzolkin está articulado por 52 celdas (los “cuadritos” negros de la figura anterior) que constituyen una estructura especial denominada por Argüelles “Telar Maya” en su libro de 1987, El Factor Maya. Estas 52 unidades se llaman “Portales de Activación Galáctica” (PAG), y son fechas propicias para el trabajo del desarrollo de nuestra conciencia pues durante su ocurrencia el canal de comunicación entre Hunab Ku y nosotros está más abierto de lo normal.

Esta matriz 13 x 20 de 260 unidades es la herramienta fundamental de la Ley del Tiempo, pues es el instrumento armónico por excelencia para indexar y calibrar los potenciales infinitos de las relaciones del orden sincrónico. La importancia de esta matriz es tal que podemos afirmar que ¡el Módulo Armónico es al orden sincrónico y cuatridimensional del tiempo lo que la tabla periódica de los elementos es a la química y la física! servirán para entender mejor la estructura del Módulo Armónico.

 

El Tzolkin o Módulo Armónico parece ser una reliquia arcaica en lenguaje de código de una era muy anterior pero en realidad es atemporal y por lo tanto es susceptible de ser usado en la actualidad. Sus cualidades de revelar información han sido corroboradas mediante correlaciones del código genético y con correspondencias matemáticas e históricas. Regula información que afecta las operaciones de las ondas de luz, complementando la información de los códigos genéticos como el I-Ching.Los seres vivos están influenciados por la luz y la necesitan para su existencia. La luz también regula fenómenos inorgánicos. Cada día estamos influenciados por diferentes energías del cosmos.

El Tzolkin explica un modelo del código que gobierna el funcionamiento de todo el espectro de energía radiante. Ayuda a la recuperación de la información del Cosmos y cómo lograr la alineación con él.

Este Calendario está formado por constantes simples y fáciles de recordar en un sistema que combina 13 números y 20 símbolos. Se muestran los sellos en columna de la izquierda y los tonos como una secuencia de trece números dentro de cada columna. En la última columna se muestran los planetas asociados con cada uno de los 20 sellos. Surgen así 260 tipos de energía diferente (260 días, soles o kines), unidades que comprenden la matriz completa ordenados en 52 posibilidades de posición direccional (260/5 direcciones). Este modelo de 52 unidades posee una simetría geométrica característica que es el Castillo constituido por 4 ondas encantadas (4×13=52) y forma la estructura resonante primaria común a todos los procesos y sistemas.

Los 13 números (13 tonos) representan patrones fundamentales de energía radiante. Se representan con un sistema numérico aditivo. Los números se escriben con puntos y rayas. El punto tiene el valor de 1 y la raya de 5. Cada uno de los trece tonos posee un nombre particular que resume su accionar.
Los 20 símbolos (20 sellos) son rangos de frecuencia para la transformación o evolución de cada uno de estos tonos. La representación gráfica de los sellos mayas son ideográficos, pues expresan ideas. Como símbolos ideográficos hay muchas maneras de interpretarlos.

Cuando vemos los 20 sellos podemos ver que ellos son elegantes, cómicamente simples. Más que ideográficos son icónicos. Algunos son más abstractos que otros. Algunos aparecen como caras. Otros como mano. Estos son, por su esencia, disparadores de la memoria. En su simplicidad está su poder. Así, los sellos son ideográficos y apelan a las analogías y son activadores de la memoria.

Entonces, los tonos son rayos de pulsación y los sellos son energía portadora de la información necesaria para la vida como proceso evolutivo ascendente.
La combinación de cada tono con cada sello crea un patrón de pulsación radiante que contiene un tipo específico de información y se lo llama Kin o Umbral galáctico.

O sea que cada día estaría impregnado con diferente energía, influenciando el accionar de los seres de la naturaleza. Así, las personas nacemos con diferentes potencialidades según la energía reinante en ese momento tan importante en nuestras vidas. Cada sello y tono le da sentido a la experiencia diaria y a la misión que cumple cada persona en el planeta Tierra.

 Tzolkin con Sellos, Tonos y Planetas
Una misma fecha del calendario Gregoriano o cada vez que cumplimos años la energía de esa fecha cambia. Circula a lo largo del tiempo por los 13 tonos y sólo 4 sellos.
Tonos

Como se ve en el Tzolkin  hay 13 columnas verticales. La columna central es la número 7 y crea un patrón de simetría con seis columnas de cada lado. La número 7 está sola, sin reflejo y a su vez reflejo de todas. Con la excepción del número 7, los otros números pueden ser vistos como pares complementarios reflejándose cada uno en el otro.

Los tonos como rayos galácticos y síntesis de los 13 poderes de la creación representan los trece principios binarios conocidos como las 7 leyes fundamentales de la naturaleza:

1. La Unidad del Movimiento (Tono 1 y 13)
Principio de la Unidad. La unidad es el todo, la única verdad absoluta. En el círculo de la perfección todos los seres están unidos inseparablemente. La unidad establece el propósito, el objetivo, la meta de la acción.

Principio del Movimiento Universal. El 13 representa el movimiento, que es la energía que fluye desde la fuente y regresa a ella. Este principio otorga la trascendencia a todo lo que funciona con la ley del uno. La trascendencia es la cualidad de perdurar más allá del tiempo y del espacio.

2. La polaridad Compleja (Tono 2 y 12)
Principio de Polaridad. La ilusión o creencia de estar separado de la fuente crea una grieta en el campo de energía que es la polaridad. Son los extremos de un mismo fenómeno, los opuestos idénticos en su naturaleza: espíritu y materia, el todo y los muchos, la luz y la oscuridad, el acierto y el error, la diferencia (la evolución, la vida) y la indiferencia (la muerte), el yin y el yang. Armonizar la vibración es resolver la polaridad equilibrando los dos extremos.

Principio de la Estabilidad Compleja. El 12 representa la estabilidad de las polaridades a través de una parte mayor que contiene las partes. Así se generan las fuerzas conservacionistas de los organismos que cooperan en forma simbiótica.

3. Ritmo y Disonancia (Tono 3 y 11)
Principio del Ritmo o de la Compensación. El 3 es el movimiento (ascenso y descenso, acción y reacción) entre los polos de todos los planos (físico, mental y espiritual). Cada fenómeno o proceso tiene su propio ritmo (nacimiento, crecimiento, muerte y renacer). La comprensión de la polaridad nos lleva a la acción, que es lo que corrige el Kharma, y esa comprensión es el Dharma.

Kharma son aquellas acciones que producen y forman un campo de negatividad (ignorancia, oscuridad espiritual) y el Dharma son las acciones que corrigen la negatividad, la suprimen y constituyen un campo más benéfico (la sabiduría, el conocimiento, la luz), está relacionado siempre con la ley del amor universal y de la bondad (Tono 1 y 12).
Principio de la Disonancia. La vida es un flujo de nuevas realidades que se van asumiendo (haciéndose conscientes). Aquello que se queda totalmente equilibrado, ordenado, logra la indiferencia (la muerte), la no-evolución, la no-vida.
Las estructuras que se “desordenan” como un aparente caos para el mundo material, en realidad están ingresando a otro orden superior no comprensible desde la tercera dimensión.

4. De la Medida y Manifestación (Tono 4 y 10)
Principio de la Medida. Es el poder del ordenamiento matemático del macro y micro cosmos. Es el establecer los límites de las estructuras (la pirámide). Todo cuanto existe es según la medida de la ley del todo.

Principio de la Manifestación. La manifestación de la energía en todos los planos implica vencer o enfrentar los obstáculos inherentes al plano dimensional. Lo que se manifiesta cobra presencia (objetiva o subjetiva).

5. De lo Nuclear y Cíclico (Tono 5 y 9)
Principio de lo Nuclear. Representa lo masculino del principio generador que otorga la integración al ejercer su cualidad como atractor positivo (yang). Toda unidad por pequeña que sea (objetiva o subjetiva) comporta un núcleo como atractor y una periferia de manifestación (ejemplo el núcleo del átomo y los electrones).

Principio de la Periodicidad Cíclica. Representa lo femenino del principio generador (yin). Es la intención de poner la acción en movimiento. Todo cuanto se mueve lo hace de acuerdo a la ley cósmica de la periodicidad cíclica (no-repetición de los sucesos), es la cualidad por la que un evento se asocia a otros anteriores y posteriores en el tiempo como fenómenos resonantes.

6. Del Equilibrio Armónico (Tono 6 y 8)
Principio del Equilibrio Orgánico. La tendencia de todas las estructuras ligadas al proceso de la vida es la de alcanzar el equilibrio relativo que te permite obtener un estado de realización intermedia para continuar el movimiento hacia estadios de desarrollo superior.

Nada cuanto sucede es casual sino causal.
Principio de Resonancia Armónica. Es el principio de la octava resonante. Las octavas son el vehículo de información del todo, como ley de la armonía, representa la integridad. Las energías vibratorias contactan y resuenan con sus respectivas equisonantes en los niveles superiores e inferiores de manifestación.

7. Del Poder Místico (Tono 7)
Principio de Unificación Mental. El poder místico es el poder que proviene del todo que es Mente Pura. Genera el alfa y el omega, siendo su canal de comunicación el cordón de plata. El tono 7 canaliza la energía inspirando la armonización.

Los tonos hacen referencia al recorrido de una Onda Encantada de 13 kines donde cada uno tiene propiedades numero lógicas derivadas de las matemáticas sagradas mayas de base 20 (sistema vigesimal). Para representar los tonos utilizamos el código de Punto-Barra. En este sistema el punto representa a 1 unidad y la raya a 5 unidades, colocando siempre las rayas bajo los puntos, como si fueran niveles, y acumulando cuatro puntos para subir al siguiente nivel. Así representamos números desde el 1 al 19 (4 puntos sobre tres rayas. El 0 y el 20 se representan por una especie de concha abierta. Representa al 0 y al 20 a la vez, principio y fin, que para los mayas es la misma cosa interpretada de dos maneras diferentes. De esta forma el 0/20 es el fin de una vuelta de 20 números y a la vez el comienzo de la siguiente cuenta, como si fuera una espiral numérica.

La mejor manera de conocer las propiedades de los tonos es a través de la Onda Encantada de 13 Tonos.

Para entender el origen de la tabla siguiente  tenemos que ver a los números mayas en orden espiral , de tal manera que según la interpretación radial y en el sentido de las flechas, todos los números que son atravesados por la misma recta tienen el mismo número de puntos, lo que les aporta similares características numerológicas/energéticas.

El concepto de la espiral en la manera de explicar y concebir el tiempo y la numerología maya (factor + 1) es básico para entender cómo usar el Tzolkin en nuestra vida diaria.

Cuando colocamos en columnas cada una de las vueltas de la espiral de números, podemos ver que cuando aparece una raya es como si pasáramos u otro nivel, y esto ocurre cada vez que da una vuelta a la espiral.

Los niveles que podemos identificar en la Onda Encantada tienen que ver con un circuito de energía que evoluciona superando los pasos anteriores.
Los pasos representados por los 13 tonos son independientes y complementarios, es decir que cada uno tiene su función pero no puede faltar ninguno porque si se rompe el circuito la energía no se regenera, no completa su ciclo sino que se crea una fuga traducida en fallos o problemas relacionada con el nivel incompleto.